Próspero Rey en el Archivo Fotográfico de la Fundación John Boulton

La Fundación John Boulton tiene en su Archivo Fotográfico 7 tarjetas de visita de Próspero Rey, que nos ofrecen una mirada a ese peculiar momento país. Desde mayo del 2026, estas 7 tarjetas de visita de la segunda mitad del siglo XIX se encuentran expuestas al público.

La tarjeta de visita, un gesto de cortesía o una evidencia de interés

Su origen se remonta a China, en el siglo XV, donde eran conocidas como mingke (el término se traduciría como “Tarjeta de presentación”). Estas tarjetas contenían el nombre, el título y, a veces, una breve información del visitante. Gracias a ellas, el anfitrión sabía quién estaba a punto de llegar y podía recibirlo de manera adecuada. Era una práctica protocolaria que permitía mostrar respeto y consideración hacia el anfitrión, asegurando que la visita no fuera inesperada y ayudándolo a preparar la bienvenida apropiada. En Egipto antiguo, la tarjeta de visita se añadía a los regalos, como una pequeña tarjeta de felicitación o refrán.

Fotos Fundación John Boulton | Próspero Rey

Las tarjetas de visita llegaron a Europa a principios del siglo XVII, en pleno auge del Renacimiento y cuando las relaciones diplomáticas y comerciales entre países se estaban expandiendo. Nobles y viajeros se daban tarjetas de madera para ponerse en contacto. Aunque esas tarjetas no llevaban impresos los nombres y apellidos, eran una especie de tarjetas de visita.

Más tarde, gracias a la aparición de la tecnología de impresión, la tarjeta evolucionó hasta convertirse en una pequeña obra de arte en papel que reflejaba la clase social y el estatus del propietario; y mediante unas pocas características anotadas en la tarjeta, el señor de la casa o incluso la señora de la casa podían saber el motivo por el que el visitante estaba allí.

Durante el reinado del Rey Sol Luis XIV, en Francia, se convirtió en tradición dejar una tarjeta de visita si no se conocía personalmente al dueño de la casa. Llevaban el monograma o el escudo del portador y también llevaban estampas gráficas de diversas situaciones y de distintas personas.

Fotos Fundación John Boulton | Próspero Rey

Pasó de Francia a toda Europa y América

La tarjeta de visita se convertiría en una práctica común en Francia, Alemania e Inglaterra entre nobles y viajeros. El diseño se hacía con la técnica del grabado en cobre. Un gofrado especial e ilustraciones de paisajes importantes constituían la base de la impresión. La máquina imprimía hasta 100.000 tarjetas de visita al día, un equipo distribuido en Inglaterra en 1889 por la empresa Oscar Friedheim.

Fotos Fundación John Boulton | Próspero Rey

Las tarjetas de visita funcionaban como notas de cortesía (a veces con mensajes manuscritos) y evolucionaron en 1854 a la «carte de visite», una tarjeta que incluía impresas una fotografía pequeña del titular, el nombre de la persona y a veces la dirección, además de su procedencia o pertenencia a una asociación o club. En 1854, el fotógrafo André-Adolphe-Eugène Disdéri popularizó el formato pequeño (64mm×100mm) que hoy conocemos, aunque hoy en día ya no se imprimen fotos propias. El primer personaje destacado en usar las tarjetas de visita fue Napoleón Bonaparte, que las hizo famosas. De Francia se expendieron a toda Europa, pasaron a Estados Unidos y, finalmente, a toda América.

Fotos Fundación John Boulton | Próspero Rey

La etiqueta marcó formas peculiares de usarlas

Fueron imprescindibles para la etiqueta victoriana, indicando el estatus social y las intenciones de la persona. Se dejaba como evidencia del interés en la persona visitada, especialmente cuando no se encontraba en la casa al momento de la visita y se quería conseguir una cita para una próxima oportunidad, para lo que se agregaba una nota manuscrita. La convención esencial era que una persona no esperaba ver a otra persona en su propia casa (a menos que estuviera invitado o fuera presentado) sin dejar primero su tarjeta de visita en su hogar. Dada su importancia, se convirtieron en un objeto coleccionable en álbumes familiares.

En Japón, la gente presta atención a la forma de entregar sus tarjetas de visita a sus socios comerciales, es decir, sólo se toma por las esquinas, sin tapar el logotipo. Y sigue siendo un acto muy formal y respetuoso, donde la tarjeta debe entregarse y recibirse con ambas manos.

Las tarjetas de visita en Venezuela

En Venezuela comenzaron a usarse en el siglo XIX. Hubo importantes fotógrafos (Próspero Rey, Federico Lessman, José Antonio Salas y Gerónimo Martínez, entre otros) e impresores reconocidos (como Basilio Constantin, Gabriel Aramburú, Antonio Damirón y su socio Dupouy) que las produjeron para personas relevantes en la política, la economía y el comercio.

Conocer esta historia de las tarjetas de visita nos recuerda la importancia de los detalles en el protocolo y el impacto que los pequeños gestos pueden tener en nuestras interacciones.

Próspero Rey

Fue Próspero Rey (París 1838-Caracas 1904) uno de los grandes fotógrafos venezolanos, pionero de la fotografía y de la popularización de las llamadas “tarjetas de visita”. Por su “Galería de Cristal”, que también fue una galería de bellas artes, pasaron las más distinguidas personalidades de su época. Fue amigo personal de importantes personajes y familias de la sociedad, obteniendo reconocimientos y fama a lo largo de su trayectoria (Barroso, pp.65-80).

Fotos Fundación John Boulton | Próspero Rey

La fotografía con daguerrotipo se conoce en Venezuela con llegada de Antonio Damirón en 1840. Se trataba de impresiones realizadas en placas de cobre coloreadas. (Barroso, M. pp. 18-30). Con la introducción en Venezuela del Faltbotypo o Calotypo los retratos se imprimen en papel con toda perfección, lo cual es obra del pionero Basilio Constantin en 1852 (Barroso p. 31-62).  Para 1856, Gaspar Lukaesy y John Lacombe se disputan legalmente el privilegio de la exclusividad para obtener imágenes en vidrio, a través de la técnica del ambrotipo o umbrotipo. (Barroso, p. 58-62). Seis años después, con el cese del privilegio de Lacombe para hacer ambrotipos en todo el territorio nacional, aparece Prospero Rey anunciando su Salón de fotografía, Galería de Cristal, en la Esquina de Palma de Caracas. (Barroso p. 63). Próspero Rey ya había inaugurado la marca comercial de su estudio de fotografía, Salón de Fotografía de Próspero Rey en 1854; tenía experiencia con daguerrotipos, ambrotipos, impresiones en papel e introduce en Venezuela las tarjetas de presentación.

Próspero Rey participó en la primera exposición de obras de arte de Caracas, Café del Avila, organizada en 1872 por James Mudie Spence, con varias fotografías y grupos fotográficos, exhibición que viajó luego a Manchester. Sólo una de estas fotos, llamada “Grupo fotográfico de la partida que alcanzó por primera vez el vértice del pico Naiguatá”, viajó con la colección de obras de arte venezolano del organizador de la exposición. Los retratos de Rey fueron en 1873 con la muestra venezolana enviada a la “Exposición universal” de Viena de ese año.

Hacia diciembre de 1872 hizo las fotografías de Guzmán Blanco por las que percibió 150 pesos. En noviembre de 1877, recibió la condecoración Medalla del Busto del Libertador. Para ese momento se encontraba en París. Rey fue incluido asimismo en el grupo de selectos artistas que en 1877 formaron parte de la recién inaugurada Academia de Dibujo y Pintura del Instituto de Bellas Artes.

En 1882, la comisión organizadora de la Exposición Nacional del Centenario del Libertador crea al premio de Bellas Artes en cuyo jurado se designa a Próspero Rey, junto a Francisco Herrera Toro, Celestino Martínez y Antonio Carranza. Dos de sus retratos se exhiben en esta ocasión.

Inquieto en sus intereses, Próspero Rey incursionó en el negocio de la producción licorera, con productos que lograron medallas de reconocimiento en la Gran Exposición Nacional del Centenario del Nacimiento del Libertador, en 1883. También produjo tintes para el cabello, como se comentaría en un artículo de La Opinión Nacional del 26 de junio de 1875 (Barroso, p. 75).

Fuentes:

Barroso, M. (1995) Historia Documentada de la Fotografía en Venezuela. Caracas, Ediciones de la Presidencia de la República.

Boulton, María Teresa en entrevista realizada el 1 de marzo de 2026.

Rey, Próspero. En: Fundación Galería de Arte Nacional Diccionario Biográfico de las Artes Visuales en Venezuela (2005). Caracas, Fundación Galería de Arte Nacional:1124-1125.

Villamizar, J. (2012) Marcas Brands. Caracas, Edición del Autor.

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