John Boulton Rojas, uno de los pioneros de la hípica en Venezuela

En la Fundación John Boulton se siente la presencia permanente de John Boulton Rojas. Su retrato, que recogió para la posteridad su elegante porte y su mirada llena de determinación, está a la entrada del Museo; el recorrido, que comienza con la Sala Arístides Rojas, nos recuerda persistentemente que fue John Boulton Rojas el heredero de la colección del sabio Arístides Rojas, y que eso no fue por un capricho, porque John y su tío Arístides compartieron la afición por esos objetos tan cargados de memoria venezolana y los valoraron en su justa dimensión; en el Archivo Fotográfico de la Fundación hay una innumerable cantidad de imágenes relacionadas con él y con su familia.

 

Fue nieto de John Boulton Townley (1805-1875), fundador de la Dinastía Boulton en Venezuela, hijo de Henry Lord Boulton Schimmel (1929-1891), creador de la firma comercial, y padre de Alfredo Boulton Pietri, institutor y primer presidente de la Fundación John Boulton. John Boulton Rojas (1870-1940) se casó primero con María Corina Olavarría Matos (1876-1899) de cuyo matrimonio tuvo tres hijos: Beatriz (1897-¿?), Henry Lord (1898 – ¿?) y John (1899 -¿?); de su segunda unión matrimonial, con Catalina Pietri Paúl (1883-1964), tuvo cinco hijos: Carmen (1904-¿?), el segundo es el ya mencionado Alfredo (1908-1995), Anita (1909-2002), Margarita, o Margot (1910-2003) y Andrés (1912-1998)[1].

 

John Boulton Rojas se incorporaría a la empresa familiar en 1891, a la muerte de su padre, Henry Lord Boulton Schimmel. En esa primera época, se desempeñó como un ejecutivo de la compañía y ganaba 30 pesos mensuales; sus hermanos mayores, Henry Lord (1855-1921) y Alfred William (1857-1892), ya estaban en la Dirección. Así comenzaba su vida empresarial en una compañía que se diversificaba, en actividades y presencia regional, de acuerdo a los tiempos. Para 1897 asciende a la Dirección de la Compañía, comenzando su gestión directiva con el apoyo de Leopoldo de Rojas (1859-1933), hijo de José María de Rojas, el cual se retiraría en 1924. De la mano de John Boulton Rojas, la empresa incrementaría sus actividades comerciales, su presencia nacional e internacional, sus emprendimientos en transporte de carga y pasajeros, y se enfocaría en nuevos intereses, como la creación de la Cervecería El Águila (1926) y de la C. A. Venezolana de  Tabacos CAVET (1932). Durante la crisis económica mundial de la década de los 20´s, John Boulton Rojas contaba con el apoyo en la Dirección de sus dos hijos mayores, Henry Lord Boulton Olavarría y John Boulton Olavarría, y de sus hijos más jóvenes, Alfredo Boulton Pietri y Andrés Boulton Pietri, entre todos lograron sortear esos difíciles momentos, sin duda inspirados en el espíritu emprendedor y resiliencia de sus antepasados[2].

 

Además de empresario y hombre preocupado por las artes, que incrementó sustancialmente el acervo histórico reunido por Arístides Rojas, John Boulton Rojas fue también pionero del hipismo en Venezuela. Efectivamente, estuvo involucrado en la práctica de ese deporte-espectáculo y en la cría de caballos desde muy temprano en su vida. Cuenta El Libro de Oro del Hipismo Venezolano, citado por el bloguero Juan Macedo, “… que al ser entrevistado en las postrimerías del año 1932, recordó que teniendo alrededor de 12 años de edad, había visto correr en una pista situada en el camino de El Valle, en la bifurcación de lo que hoy se llama El Peaje, hacia Valle Abajo. Se había hecho allí una pista de unos pocos metros de ancho, donde dominicalmente se disputaban carreras mano a mano. Esas pruebas se largaban en el camino de Valle Abajo, para terminar en El Peaje”. Se refería al Hipódromo de Sarría[3].

 

El entusiasmo por la actividad lo llevó a involucrarse en la fundación del Hipódromo de Sabana Grande, que “… se logró bajo la rectoría del Jockey Club de Venezuela, entidad fundada el 10 de agosto de 1895 a la cual se integraron aficionados hípicos de la época y el decidido apoyo del General Joaquín Crespo. En ese grupo figuró John Boulton, entre otros como Gustavo J. Sanabria, Francisco Sucre, Charles R. Rohl, Carlos Zuloaga, Alberto Smith, Octavio Escobar Vargas, Francisco J. Sucre, Juan S. Delfino, Federico Alcalá, J. J. Michelena, Edgar Ganteaume, Francisco L. Becerra, Mathieu Valery, Arturo Michelena, Felipe S. Toledo, Alfredo de la Sota, Luís Landaeta. Se integró como juez de llegada el embajador de Estados Unidos Allen Thomas”[4].

 

John Boulton Rojas tenía intereses en la cría de caballos y fue propietario de ganadores. Al respecto, nos aclara Macedo: “Cuando arrancó Sabana Grande, John Boulton figuró como componente del Sindicato Sabana Grande, propietario de un lote de caballos y más tarde compartió la propiedad de Borinquen, importado de Puerto Rico, famoso ganador de 32 carreras, cuya estampa ha llegado hasta nosotros y quedó además, para la posteridad, en la pintura de Arturo Michelena, otro nombre ligado íntimamente a los primeros momentos del hipismo local. Su jinete oficial fue Enrique Vollmer”[5].

 

El Hipódromo de El Paraíso atrajo a los entusiastas de esta práctica a una zona más conveniente y amplia; era un establecimiento con condiciones más apropiadas para las carreras, que ganaba persistentemente adeptos. Nos cuenta el bloguero Eduardo Yerena o @profeyer que “… Inicialmente la pista de este Hipódromo fue de 1.100 metros de longitud y en 1932 se extendió a 1.450 metros y posteriormente se incrementó a 1.600 metros… El primer Clásico en este Hipódromo lo ganó el ejemplar Perfiles bajo las riendas de P. Cruz en 1.800 metros con un tiempo de 121”2 en el año de 1926…”. Un dato a tomar en cuenta, para medir la popularidad de esta actividad, es que las entradas costaban 0,50 bolívares.[6]. Hay en el Archivo Fotográfico de la Fundación John Boulton una foto de John Boulton Rojas, tomada durante un domingo familiar, en el Hipódromo de El Paraíso[7].

 

Durante la vida activa del Hipódromo de La Rinconada, proyectado en 1955 e inaugurado en 1959, hubo carreras destacadas en honor a John Boulton Rojas. Efectivamente, entre 1965 y 1974, el premio John Boulton se jugó como Copa; de 1975 a 1994, se jugó el Clásico John Boulton; y entre 1995 y 1998, se jugó otra vez la Copa John Boulton. En todos los casos se reconoce, con esta inclusión de competencias en su nombre en el calendario anual, la contribución de John Boulton Rojas al desarrollo del hipismo en Venezuela, incluso con Clásicos, en el top de los premios y carreras.

 

Nos revela el doctor Jorge Mancera, que lleva el amor por la hípica como una impronta familiar, que “… las carreras, es decir, los Clásicos, las Copas, las Condicionales Especiales y los Trofeos, se proyectan dentro de la programación anual… las carreras se premian de acuerdo a su importancia; de las más relevantes, los Clásicos, hay varias categorías, hay Clásicos Grado 1, Grado 2 y Grado 3. El más importante es el Grado 1, ahí están el Clásico Simón Bolívar, por ejemplo, y los de la Tripe Corona. Después, en orden descendente, están los demás… y eso varía de acuerdo a las distancias, a la calidad de los caballos y a la premiación…”[8].

Javier Farache, experto hípico, nos explicó que “… la programación anual estaba en las manos de la Comisión Nacional de Carreras, un organismo entre cuyos miembros estaban representados los criadores y propietarios de caballos, lo mismo que representantes del Hipódromo. Esa programación se hacía en el mes de noviembre de cada año, para el año siguiente, y se sometía a la aprobación del Directorio del Hipódromo.

 

Una vez publicada la programación anual, en diciembre del año anterior, los propietarios y criadores podían planificar campañas para los diferentes caballos. El Clásico era superior a la Copa y, por supuesto, tenía mejores premios… había un número específico de Clásicos y un número específico de Copas, por lo que para incluir otro nombre, había que sacar uno… Ahora desapareció el calendario anual y la programación se hace por tres meses, lo que hace imposible planificar campañas…”[9].

 

Hacer una campaña para los caballos es muy importante para los propietarios, criadores y entrenadores. Al respecto nos ilustra Jorge Mancera: “… La campaña pistera de un purasangre de carreras debe ser llevada con mucho pulso; el caballo es un atleta que va subiendo de lotes en la medida de que su calidad locomotiva va aumentando hasta lograr actuaciones de importancia clásicas contra los mejores de su generación. La calidad y la clase del ejemplar son, sin duda, lo más importante pero ello debe ir acompañado por la buena salud del animal, una preparación ideal y el factor suerte, en el sentido de que no sufra percances en el trayecto hacia su máximo rendimiento… ”[10]

 

En cuanto a los nombres de los clásicos, agrega Jorge Mancera que “Algunos clásicos llevan el nombre de personajes importantes, para rendirles homenaje, variando según su importancia entre grado 1 y grado 3. De la misma manera ocurre con las copas y las condicionales especiales…”[11], a lo que precisa Javier Farache que “… también había nombres que tenían que ver con amiguismos dentro de la Comisión, pero se respetaban los nombres de personalidades importantes en el mundo del hipismo venezolano… y hubo una regularidad hasta casi finales del siglo XX. Generalmente, el homenaje a una personalidad importante – excluyendo los próceres o eventos fundamentales de la historia patria, que se mantenían como Clásicos desde el inicio – comenzaba con una Copa, lo cual se mantenía por 10 años, y después de llevaba a Clásico, lo normal es que se mantuviera así… ése fue un primer error, bajar el Premio John Boulton de Clásico a Copa, en 1995, porque no se debió rebajar una categoría; también hubo un desorden en cuanto a los tipos de animales, porque el premio era para yeguas de 4 y más años y vemos en los últimos años yeguas de 3 años y algunos machos… y luego el premio desapareció, a partir de 1998, como muchos otros nombres…”[12].

 

Jorge Mancera agrega que “… el John Boulton fue corrido en 1.100 metros y hasta en 1.900 metros, si mal no recuerdo, y era para yeguas. Para mí, John Boulton no debió dejar de ser Clásico, porque es una de las figuras más importantes del hipismo nacional”[13].

 

La comunicadora especializada en información hípica Nely Gómez S. nos comenta que las Copas eran muy apreciadas por empresas o instituciones que conmemoraban aniversarios importantes, de manera que “… podían ser propuestas a la Oficina de Relaciones Públicas y posteriormente aprobadas por el Directorio del Hipódromo; los proponentes recibían entonces un grupo de invitaciones, entre diez y treinta, para presenciar las carreras desde asientos reservados dentro de la Tribuna Presidencial…”; agrega que “… tanto las revistas hípicas como otros medios tenían sus carreras clásicas en el calendario anual del Hipódromo, organizadas por grados en función de la calidad de los caballos participantes y de los premios…”[14].

 

Los cuadros publicados por la página web www.anecdotashipicas.com presentan un recuento de los premios nombrados en honor a John Boulton, hacen ver los nombres de los caballos ganadores, sus dueños, los jinetes y otra serie de detalles interesantes, que dejan clara la significación que se les concedía a estos premios. Importantes jinetes, criadores y caballos se inmortalizaron en esta galería de ganadores de las carreras dedicadas a John Boulton[15].

 

Concluye la comunicadora hípica Nely Gómez S. que, desde siempre, “… el Hipódromo fue una importante fuente de entretenimiento, generadora de riqueza y desarrolladora habitual de obras sociales”[16], con lo que resalta la importancia de la actividad y el peso de la institución en la vida del país.

 

John Boulton Rojas falleció en Caracas en 1940 y “… la historia venezolana lo recuerda como un hombre que logró armonizar los deberes del dirigente de empresas con los placeres del coleccionista y su pasión por el Turf… ”, en este caso lo estamos presentando como uno de los pioneros del hipismo nacional[17].

 

Este artículo contó con las informaciones y opiniones de la comunicadora Nely Gómez S., y de los conocedores de la hípica Jorge Mancera y Javier Farache, y con el material aportado por los señores Ángel Aponte, Federico Carmona Ghersi y  Gustavo Sansón, entusiastas y versados de la actividad. De todos estamos muy agradecidos.

 

Fuentes Consultadas:

Bibliografía:

La Casa Boulton. 1992. Caracas, Fundación John Boulton.

Información Documental:

Archivo Fotográfico de la Fundación John Boulton, Cod. FJB-01558.

Entrevistas:

Con Nely Gómez S., integrante de la División de Prensa de la Dirección General de Relaciones Publicas del Hipódromo La Rinconada por 23 años, el 16/06/2023.

Con Jorge Mancera, hípico por tradición familiar, hijo del doctor Carlos Eduardo Mancera, propietario y criador de caballos, el 22/08/2023.

Con Javier Farache, comunicador hípico en funciones, apasionado por las carreras desde niño, actualmente asesor, importador de reproductores, propietario, criador y gremialista, el 24/08/2023.

En la Web:

https://www.anecdotashipicas.com/Historial/LaRinconada/JOHNBOULTON.htm (Consulta 20/06/2023)

https://www.anecdotashipicas.com/Personalidades/JohnBoulton.htm (Consulta 06/06/2023)

https://gw.geneanet.org/gbodu?lang=es&n=boulton+rojas&oc=08p=john (Consulta 17/08/2023)

https://www.liderendeportes.com › …Van 114 años de inauguración del Hipódromo El Paraíso (Consulta 20/06/2023)

https://steemit.com/spanish/@profeyer/curiosidades-venezolanas-34-el-hipodromo-nacional-el-paraiso-en-caracas-sitio-historico-de-venezuela (Consulta 23/06/2023)

[1] https://gw.geneanet.org/gbodu?lang=es&n=boulton+rojas&oc=08p=john

[2] La Casa Boulton 1992. Caracas, Fundación John Boulton.

[3] https://www.anecdotashipicas.com/Personalidades/JohnBoulton.htm.

[4] Ibídem

[5] Ibídem

[6] https://steemit.com/spanish/@profeyer/curiosidades-venezolanas-34-el-hipodromo-nacional-el-paraiso-en-caracas-sitio-historico-de-venezuela.

[7] Archivo Fotográfico de la Fundación John Boulton, Cod. FJB-01558.

[8] Jorge Mancera en entrevista.

[9] Javier Farache en entrevista.

[10] Jorge Mancera en entrevista.

[11] Ibídem.

[12] Javier Farache en entrevista.

[13] Jorge Mancera en entrevista.

[14] Nely Gómez en entrevista.

[15] https://www.anecdotashipicas.com/Historial/LaRinconada/JOHNBOULTON.htm

[16] Nely Gómez en entrevista.

[17] https://www.anecdotashipicas.com/Personalidades/JohnBoulton.htm

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